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Constelación de Osa Mayor

La Osa Mayor es una de las constelaciones más famosas del universo. Muchas culturas la identificaron con diversos nombres aunque los fanáticos en astronomía y astrología la denominan como Cazo o Carro. La particularidad de esta es que puede ser observada durante todo el año en el hemisferio norte.

Está formada por 7 estrellas principales (de las más de 200 que tiene) de las cuales tres forman la cola y cuatro de estas la caja de la constelación. Su hermana, la Osa Menor, también es conocida desde la antigüedad y ambas conforman el catálogo de las 88 constelaciones reconocidas en la actualidad.

¿Dónde se encuentra la Osa Mayor?

Estrella Polaris o Estrella Polar

La constelación de la Osa Mayor posee un efecto giratorio con respecto a la Estrella Polar (debido a los movimientos de rotación y traslación del planeta) por lo que se le considerara una constelación circumpolar (que nunca llega a ponerse totalmente sobre el horizonte). Para localizarla, por tanto, se deberá localizar la Estrella Polar para tener una referencia objetiva.

Para hallarla se debe ubicar en el hemisferio norte celeste y buscar entre las estrellas aquellas que formen un cazo. Esto se puede hacer dibujando una línea imaginaria en el cielo tomando como punto de referencia la Estrella Polar. A una distancia de cinco veces su longitud se localizará también la Osa Menor. La mejor época para  observarla es durante el cielo despejado de primavera, o en su defecto las noches frías de invierno.

Estrellas de la Osa mayor

Estrellas de la Osa Mayor

Esta constelación se compone de más de 200 estrellas, además de las nebulosas y galaxias que formar parte de su grupo. Las 7 estrellas principales que dan la característica forma a la constelación son las siguientes:

  • Alioth: es la más brillantes de todas las que la componen y se localiza en la cola de la constelación, justo donde esta empieza y sirve de unión al “cuerpo”. Alioth es una estrella blanca que posee 3 veces el tamaño del sol y la intensidad de su luz es de 108 veces mayor. Se encuentra a 81 años luz del sistema solar y, como curiosidad, junto con las otras dos estrellas que forman la cola, los árabes la comparaban con un cortejo fúnebre que acompañaba al féretro (el cuerpo de la Osa).
  • Dubhe: es la segunda más brillante de la constelación y se localiza a más de 124 años luz del sistema solar. Se estima que su luz es 400 veces mayor a la del Sol y lo conforma un par binario de estrellas que orbitan entre sí cada 44 años.
  • Mizar y Alcor: las cuales son consideradas por los astrónomos como estrellas dobles. Se tratan de dos estrellas compuestas por muchas más: Mizar está constituida por cuatro estrellas y Alcor gira alrededor de estas. Diversas culturas la catalogaron como el Caballo y el Jinete y se encuentran en el medio de la cola de la Osa.
  • Alkaid: también denominada Benetnasch es la tercera estrella que emana mayor luz de la constelación. Es 700 veces más luminosa que el Sol y posee un diámetro 6 veces más grande que este. Alkaid se localiza en la última parte de la cola de la Osa y se estima que posee una distancia de 100 años con luz respeto al sistema solar.
  • Merak: se localiza en el lomo de la Osa y tiene su luminosidad es 70 veces superior a la del Sol. Se cree que esta alberga un sistema planetario alrededor o al menos que uno de estos está en proceso de formarse (por la cantidad de polvo cósmico que lo rodea).
  • Phecda: es la sexta estrella con mayor luminosidad de la constelación y su nombre proviene de un término árabe que significa muslo (en relación con el lugar que ocupa). Se estima que Phecda tiene unos 300 millones de años y la distancia respecto al sistema solar es de 84 años luz.
  • Megrez: los árabes la llamaban “el principio de la cola” y los chinos la designaron como “la autoridad del cielo”. Megrez se localiza a 58,4 años luz de la Tierra y su luminosidad es 14 veces mayor a la del Sol.

Nebulosas, galaxias y anomalías de la Osa Mayor

El Campo Profundo del Hubble

Dentro de la distancia que es posible marcar entre las estrellas que forman parte de la constelación se hallan nebulosas y galaxias catalogadas por los astrónomos. Estas se cuentan por decenas, pero las más llamativas desde el punto de vista científico son las siguientes:

  • El Campo Profundo del Hubble: se trata de una región donde el telescopio espacial Hubble capturó en diciembre de 1994 una fotografía donde es posible divisar más de 3000 galaxias en una longitud infinitesimalmente pequeña en comparación con el plano observable del espacio. Esta observación ayudó a replantear los preceptos científicos con respecto a la cantidad de galaxias que contiene la Vía Láctea.
  • La Galaxia de Bode: ubicada a 12 millones de años luz del sistema solar se estima que en ella albergan cerca de 250.000 millones de estrellas. Se trata de una galaxia en espiral similar a la de la Vía Láctea siendo ligeramente inferior a esta. En una noche despejada donde la contaminación lumínica es de cero puede ser observada a simple vista al ser una de las más brillantes del cielo.
  • La Galaxia del Cigarro: la cual presenta una forma irregular debido a una interacción gravitatoria con la Galaxia de Bode. Los científicos han determinado que aproximadamente puede ser observada una supernova cada 10 años en el interior de la galaxia. La distancia respecto a La Tierra es de 12 millones de años luz.
  • La galaxia del Molinete: es una de las galaxias más grandes que se encuentran cerca de la Vía Láctea y se localiza a 27 millones de años luz. Es una de las formación que posee una mayor formación de polvo estelar prontos a ser agrupados en estrellas y planetas. Las observaciones indican que su centro carece de un agujero negro supermasivo.
  • La Galaxia Enana: también llamada Galaxia I Zwicky 18 fue descubierta a mediados de 1930 y se encuentra a 45 millones de años luz. Se le considera una galaxia “joven” pues solo tiene  500 millones de años de formación. Sus estrellas se componen principalmente de helio e hidrógeno.
  • La Nebulosa del Búho: se localiza a 2.600 años luz de La Tierra y se le considera una de las nebulosas más complejas jamás observadas debido a su composición y su forma. Posee una estrella central de 0.7 veces la masa del Sol y para observarla con claridad es necesario la utilización de un telescopio de grandes dimensiones (debido al efecto cilíndrico que la rodea).
  • La Galaxia espiral M109: localizada a 55 millones de años luz es la última de las galaxias importantes que se encuentran en el interior de la Osa Mayor. Una de las supernovas más poderosas hasta el momento (la 1956A tipo I) fue registrada en su centro en 1956.

Mitología de la Osa Mayor

Zeus y Calisto

Diversos son los mitos que han rodeado a la Osa Mayor y la han hecho popular desde hace siglos. Uno de los más conocidos y divulgados proviene de la Grecia Clásica y reza que la constelación es en realidad la ninfa Calisto, quien formaba parte del séquito de Artemisa, y que fue convertida en osa debido a la infidelidad que incurrió con Zeus. Existen dos variantes principales del mito: una en la cual asegura que esta fue convertida en la constelación por el propio Zeus a petición de su esposa Hera, y la otra que fue Artemisa quien lo hizo por Calisto romper los votos de castidad.

La mitología también reseña la causa de que esta nunca se oculte en el horizonte: según la versión más divulgada fue debido a la prohibición de Tetis, madrastra de Hera, quien la condenó vagar eternamente sin bajar del cielo en consideración a su hijastra. Fruto del amor entre Calisto y Zeus nació Arcas a quien “el padre de los dioses” encomendó su crianza a Maya.

Curiosidades y astrología de la Osa mayor

La Osa Mayo y la Osa Menor

No siempre esta constelación fue catalogada como una osa por las civilizaciones que la observaron. Ya se dijo que los árabes veían en ella un cortejo fúnebre detrás de un féretro. Los romanos, por su parte, veían bueyes prontos a ser cazados, y las culturas orientales vieron en ellas desde cazadores persiguiendo a su presa, hasta un simple cucharón. Se sabe que los chinos la usaban para determinar los periodos de sequía y hambruna en función a los movimientos que hacía y cómo estos se acoplaban con la temporada.

Pese a su gran popularidad la constelación no puede ser observada desde el hemisferio austral. Los astrólogos relacionan a la Osa Mayor con fuerza y vitalidad. Los nativos americanos veían a la Osa como una alegoría que transmitía compasión al relacionarla con una animal huyendo de los cazadores en su habitad natural. Sin importar cuál de las historia se decida creer, la constelación de la Osa Mayor seguirá iluminando los cielos en compañía de cientos de millones de estrellas que hacen parte del cosmos que rodea al planeta.

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